
La mermelada de cereza blanca se hace con una variedad de cereza pálida y delicada (ağ gilas) propia de Azerbaiyán. Es una conserva ligera y fragante, a menudo servida con té.
¿Qué es la mermelada de cereza blanca?
La mermelada de cereza blanca (ağ gilas mürəbbəsi) se hace con una variedad de cereza pálida amarillenta que crece en Azerbaiyán. La fruta es delicada y ligeramente ácida. Cocida con azúcar (y a veces un poco de limón) se convierte en una mermelada ligera y fragante, menos oscura que la de cereza roja. Es favorita en la mesa del té y se considera especialidad de la región.
¿Cómo se come la mermelada de cereza blanca?
Con té: una cucharadita en el vaso o al lado con cuchara. También va bien con pan o con queso blanco (queso salado y mermelada dulce es una combinación clásica). La mermelada es blanda; pueden ir cerezas enteras o partidas en el almíbar.
¿Se quitan los huesos de las cerezas blancas?
Varía. Algunos cocineros deshuesan antes de cocer para comer más fácil; otros dejan los huesos para dar sabor y los quitan al comer. Si la compras, revisa el tarro; las versiones deshuesadas son más fáciles de comer con queso y pan.
Las cerezas "de cristal"
El objetivo de una ama de casa azerbaiyana al hacer mermelada de cereza blanca es la transparencia. Se vigila la cocción para que las cerezas delicadas no se deshagan. Cuando está bien hecha, las cerezas absorben el almíbar y se vuelven casi translúcidas, como cuentas de cristal dorado en miel espesa.
La técnica del pasador
Deshuesar cerezas blancas para mermelada requiere una herramienta concreta: como la fruta es muy blanda, un deshuesador metálico suele aplastarlas. En su lugar, las mujeres azerbaiyanas usan un pasador o clip limpio: insertan el extremo redondeado por el agujero del pedúnculo y sacan el hueso sin romper la pulpa.