
El lavangi de pescado es el rey culinario indiscutible de la costa sur de Azerbaiyán, sobre todo Talish y Lankaran. Es un pescado entero del Caspio relleno de una pasta oscura e intensa de nueces (alcha rubbu o narsharab), horneado hasta que la piel esté crujiente y la carne se desprenda.
¿Qué es el Lavangi de pescado?
El lavangi de pescado es el rey culinario de la costa sur de Azerbaiyán, sobre todo Talish y Lankaran. Es un plato espectacular: un pescado entero y fresco del Caspio relleno de una pasta oscura e intensa. Esta pasta (el "lavangi") equilibra sabores: nueces trituradas, dulzor de cebolla roja rallada (con el jugo amargo exprimido) y la acidez oscura de la pasta de ciruela ácida (alcha rubbu) o melaza de granada (narsharab). El pescado relleno se hornea en un horno de barro (tandir) o horno moderno hasta que la piel esté crujiente, la carne al vapor y desmenuzable y el relleno de nueces se haya fundido con los jugos del pescado. Es el plato que capta la esencia del Caspio y los huertos del sur.
¿Cómo se come el Lavangi de pescado?
Comer lavangi de pescado es un acto compartido. El pescado entero horneado se pone en el centro de la mesa. No se corta como un filete: con tenedor y cuchara se retira la piel crujiente y se desmenuza la carne blanca tierna. Lo crucial es que cada bocado de pescado vaya con una buena porción del relleno oscuro agridulce del hueco. Como el sabor es muy intenso, los locales lo acompañan casi siempre con un plato grande de arroz basmati suelto (a veces con mantequilla). Pan crujiente, limón y albahaca morada y estragón frescos son acompañamientos habituales.
¿Qué pescado se usa tradicionalmente para el Lavangi de pescado?
Para un lavangi azerbaiyano auténtico el pescado debe ser del Caspio. El estándar es el Kutum (pez blanco del Caspio), apreciado por su carne blanca dulce y delicada y su grasa, que evita que se reseque al hornear. Si no hay Kutum, se usa carpa grande del Caspio (sazan) o a veces mújol local. El pescado debe ser lo bastante grande para contener mucho relleno y casi siempre se hornea entero, con cabeza y cola, para una presentación impactante.